TERAPIA REGRESIVA

He sido formada personalmente por Cristina San Miguel, en el Instituto Español de Terapia Regresiva, que a su vez se formó con el Dr. Brian Weiss en Estados Unidos y sigue su línea terapeutica, trabajando los aspectos somáticos, emocionales o mentales, y elaborando también ampliamente el aspecto más espiritual de los estados transpersonales que este tipo de terapia nos permite rescatar.
Además de transmitir las enseñanzas de Brian Weiss, Cristina San Miguel ha desarrollado un método propio, como resultado de sus más de 15 años de experiencia terapéutica en este campo. Dicho método consta de un proceso completo de terapia regresiva. Cuando hablamos de método propio nos referimos a los ejercicios y visualizaciones que se utilizan para llevar a cabo un proceso interno que permite una resolución completa y profunda de los aspectos conflictivos o no resueltos. Dicha resolución incluye también un trabajo de los aspectos o vidas positivas (que algunas escuelas o líneas de trabajo no contemplan) y la creación de un escenario interno, a través de toda una serie de ejercicios específicos que permiten al alma rescatar un entendimiento profundo pero realizar también un trabajo de integración y resolución de esas polaridades o aspectos de nosotros mismos, a veces en lucha, otras veces bloqueando o negando nuestro ser y nuestro potencial humano.
¿QUÉ ES UNA REGRESIÓN?
La terapia regresiva ha demostrado ser una herramienta muy rápida y eficaz para cambiar comportamientos o emociones que nos condicionan y no sabemos porque se producen.
Al revivir nuestras memorias inconscientes (sean de la infancia, del estado fetal o de otras existencias) podemos liberarlas, identificando las reacciones corporales, emocionales y desactivando los criterios mentales, creando nuevos enfoques y conductas mas satisfactorias.
El gran potencial de la terapia regresiva reside en la asombrosa rapidez con la que conseguimos conectar con el núcleo principal de la problemática y con estados de conciencia expandida que permiten revisar nuestras experiencias desde la visión del alma. Esto nos permite recuperar la sabiduría interna propia del ser, que nos ayuda a sentir la vida desde una perspectiva más profunda y verdadera.
Está indicada en todas aquellas problemáticas que requieran atención psicoterapéutica, tales como: fobias, depresiones, angustia, rabia, tristeza en tiempos aparentemente felices, sentimientos de culpa, dolores sin causa orgánica, bloqueos, miedos infundados, ansiedad, reacciones exageradas, relaciones conflictivas pero también como método de desarrollo personal y descubrimiento del camino evolutivo del alma.
