TRATAMIENTO REIKI

Una de las tareas principales será liberar el cuerpo para experimentar el poder del Ser interno adquiriendo bienestar y armonía. Para ello ofrezco sesiones de terapias energéticas. Mi
ayuda consiste en haceros descubrir las llaves que os abrirán las puertas a otras dimensiones en vuestra Vida, que os ayudarán a acceder a un mejor conocimiento de vosotros.
La escucha es una clave y cada persona es llevada a una toma de conciencia suave y confiada respetando el ritmo necesario a la comprensión de su historia personal y a la autonomía necesaria en la
búsqueda de su camino.
Utilizo diferentes técnicas según la necesidad de cada persona, guardando siempre en mente la meta buscada y alcanzar el objetivo buscado por cada persona.
Las sesiones de Reiki las realizo de forma que la persona a tratar está cómodamente en la camilla en posición horizontal, con un nivel de luz apropiada y sonidos especialmente preparados para favorecer el fluir de las energías.
Se colocan las manos sobre una serie de ubicaciones en el cuerpo llamados chakras y la Energía Reiki fluye.
Durante un tratamiento, se siente una relajación profunda, una gran sensación de paz. Muchas personas se quedan dormidas, cosa que no influye para nada en el resultado final, algunas siente un cosquilleo, calor o frío en diferentes partes del cuerpo según fluye la energía, otras personas ven colores, experimentan una sensación de "flotar" o sienten emociones que salen a la superficie y otras no sienten nada y no por ello el Reiki no está funcionando.
El Reiki no varía mucho de otros métodos de sanaciones con energía… Lo más importante es armonizar los chakras dedicándole mayor tiempo a aquellos que pudieran estar en conflicto y luego, las zonas físicas afectadas, si las hay.
En la mayoría de los casos, durante una sesión de Reiki, con el fluir de las energías pueden verse claramente ciertos problemas o bloqueos. A medida que la sesión va transcurriendo, hago partícipe a quien se está tratando, de aquellos bloqueos. No sólo para que los tenga presentes, sino para poder actuar en consecuencia.
Para sanar es esencial ver y reconocer la verdad acerca de nosotros mismos, acerca de nuestra participación en la creación de nuestros problemas y acerca de cómo nos relacionamos con los demás.
En síntesis, se logra un equilibrio mental, emocional y físico.
LA SESIÓN ES DE UNA HORA DE DURACIÓN.
